Zarramaches de Casavieja

Zarramaches de Casavieja

Datos históricos y legendarios vinculados con la celebración festiva

El documento más antiguo hallado sobre la fiesta es la relación de “Memorias y obras pías fundadas” en la iglesia de S. Juan Bautista, de Casavieja , de la que se hicieron tablas en 1620; entre las correspondientes al mes de febrero se hace referencia a que el día de S. Blas se dice Misa por el pueblo y la paga el Concejo. (Documento 3 y foto 3 en anexo). Luego la tradición de la Misa tiene, como mínimo, casi cuatrocientos años. El segundo documento es importante por lo que luego relataremos. Se trata de una Visita pastoral realizada en 1701 por D. Gregorio de Solárzano y Castillo, obispo de Ávila. En ella prohíbe que se saquen bancos ni alhajas de la iglesia para funciones.

Los Zarramaches
Los Zarramaches de Casavieja

El tercer documento corresponde a la Visita pastoral que efectúa, en 1731, a la localidad el obispo de Ávila, Fray Pedro de Ayala. Aquí aparece muy claro:

1. La mascarada se realizaba el día de San Sebastián (cosa común en los valles del Tiétar, del Alberche y, aún hoy, en Extremadura -El Piornal y Acehúche-).

2. No sólo se hacía en esta localidad, sino también en “los demás anexos” de La Adrada. Recordemos que La Adrada fue señorío desde el siglo XIV, que, entre otros, detentaron los conocidos Álvaro de Luna y Beltrán de las Cuevas.

3. Los disfrazados de “máscara y mamarrachos” entraban en la iglesia durante los oficios, con las consiguientes irreverencias.

4. El obispo manda que no se haga la función y procesión en honor a San Sebastián, con el fin de que se acabe con tal abuso.

Por último, aunque sin relación directa con esta mascarada, pero sí con la época festiva original, en la Visita pastoral que hace en 1862 el visitador, D. Gabriel Flores Gallo, se manda que tampoco se representen en la iglesia auto-comedias ni nacimientos. En toda la tradición oral de Casavieja, todos aseguran que la mascarada la hacían los pastores, “de las vacas negras” llegan a precisar, es decir, de la raza avileña,. Esta tradición pastoril se ha trasladado a más tradiciones, como las denominadas “Rondas de pastores”, que se realizan por las calles del pueblo durante las fechas navideñas, cantando al son de sartenes, zambombas o botellas de anís; por supuesto, ahora sin pastores. De uno de nuestros informantes, Castillo Polo, hemos recogido la creencia de que los Zarramaches van tratando de asustar a los Diablos, que son los niños que les comprometen; por ello la considera “fiesta de niños”.

Los Zarramaches salen del Ayuntamiento, donde se visten, y recorren las calles principales de la localidad, sin ascender a las nuevas urbanizaciones de la zona alta. Bajan a la iglesia, situada a la entrada de la localidad, para escuchar la Misa y procesionar en torno al templo. Vuelven a la zona próxima al Ayuntamiento, entrando en los espacios del centro escolar.

Los que participan como protagonistas de la mascarada son los quintos del pueblo. El hecho de que no haya desaparecido desde que ellos eran pequeños, les hace considerarla como un ritual dentro del año, que les pertenece por costumbre ancestral.

Zarramaches 2016 Casavieja Ávila
Zarramache vistiéndose en el Ayuntamiento de Casavieja.

Los actos empiezan temprano, en torno a las nueve de la mañana, cuando los Zarramaches van a cortar las mimbres que van a llevar como elementos fustigadores. Las pelan en la puerta del Ayuntamiento. Aquí se van a vestir en una especie de ritual, en la que colaboran empleados municipales. Empiezan colocándose los pantalones de sábana blanca, les ajustan después una tela blanca, con agujeros en ojos y nariz, a modo de capucha, que les cosen a la altura de la nuca. Después les colocan otra tela rectangular blanca, que ahora les cosen a la espalda, simulando un blusón sin mangas. Una estera de esparto situada en la espalda y anudada a la garganta les va a proteger del golpeteo de los tres cencerros, que, a continuación, les colocan pendien- tes de cinturón de cuero. Sólo falta el gorro cónico recubierto de cintas de colores, que le anudan a la garganta. Ya están dispuestos para salir a la calle. Sólo les falta una naranja en una mano y la vara de mimbre en la otra. Y a correr. Pues ya hay algunos mozos esperando en la puerta. Después corren a los niños que acuden al centro escolar. Así pasan aproximadamente dos horas. Luego les dan el relevo a los otros dos quintos del año, repitiéndose el ritual del vestido de los nuevos quintos y la salida a la calle para correr a mozos y chiquillos, que están en el recreo.

Zarramaches 2016 Casavieja Ávila
Zarramaches en la iglesia de S. Juan Bautista, de Casavieja.

Esto se alarga hasta la hora de la Misa, en que acuden a la iglesia, donde se encuentran con las autoridades. Asisten a la ceremonia religiosa situándose delante, en el pasillo central, sin quitarse ni máscara ni cencerros, lo que es una excepción en todas las mascaradas conocidas en la Península Ibérica. Durante la procesión alrededor del templo, son ellos los que la encabezan, posiblemente para abrir paso hace años, aunque ahora no hace falta. Terminada la ceremonia religiosa, vuelven a sus andadas tras la mocedad y los chiquillos que salen del colegio, cuando no son ellos los que penetran dentro de las instalaciones educativas. En el transcurso de estas carreras, a veces les arrojan a ellos naranjas. Termina la celebración, cuando al final de la mañana, son invitados por la Corporación Local a comer.

Descripción y características de los personajes festivos.

Los Zarramaches son dos personajes festivos representados por quintos. Antigüamente los que se vestían desempeñaban el puesto todo el día. Ahora, suelen relevarse para descansar y poder salir todos. Su única misión, en la actualidad, es correr y golpear con la vara de mimbre a mozos y chiquillos. Indumentaria Visten totalmente de tela de sábana blanca, teniendo en el amplio blusón que se le cose a la espalda amplia franja de puntillas. A la espalda lleva felpudo de esparto para soportar el golpeteo de los tres cencerros que lleva prendidos en cinturón de cuero. Lleva capucha, también de tela de sábana blanca, con orificios para ojos y nariz. Cubre la cabeza con gorro cónico o caperuz forrado de tela de seda verde el de un Zarrama- che y de tela de seda marrón el del otro; todo él está cubierto por cintas de seda de colores y rematado en un penacho floral. Montesino (2004, 63) cree que los capirotes cónicos de los zarramacos de Las Vijaneras, similares a éstos, simbolizan “el volumen perfecto, la totalidad como forma absoluta de la abundancia”. En las manos llevan una naranja y una vara de mimbre. Calzan deportivas, en lugar de las tradicionales abarcas.

El nombre de Zarramaches, en el que veíamos una metátesis de zamarra, prenda muy propia de los pastores, quizás sea una contracción de las dos primeras sílabas de dicha metátesis y las dos últimas del despectivo que les atribuye D. Pedro de Ayala, “mamarrachos”.

Zarramaches 2016 Casavieja Ávila
Zarramache corriendo por las calles de Casavieja.

La celebración de los Zarramaches se recuperó, por los quintos hace unos treinta años, prescindiendo de la petición de aguinaldo, que, según cuentan, hacían los pastores en casa de los dueños de las vacas que cuidaban en la sierra. A estos pastores también se les atribuye el que trajeran naranjas en sus zurrones y que entregaban a los niños como compensación cuando se echaban a llorar por el miedo que les infundían, aunque hay otra versión que dice que los Zarramaches enseñan las naranjas para incitar a que vengan a buscarlas y así les golpean. Sea como fuere, lo cierto es que nada tiene que ver con la moda de que los chavales les arrojen naranjas a los Zarramaches, lo que está, a su vez, provocando, que los dueños de los naranjos de la localidad no se muevan ese día de su proximidad para evitar que se las roben.

Fuentes: Junta de Castilla y León – Patrimonio Cultural – Mascaradas