Es momento de empezar a dar las gracias.

Gracias a todos los voluntarios y voluntarias que, durante estos días, han estado a pie de cañón, incansables, trabajando sin descanso, sin apenas dormir y sacando fuerzas de donde parecía que ya no quedaban.

Gracias a quienes han estado apagando fuegos, vigilando puntos calientes, subiendo al monte, ayudando en cada rincón y haciendo todo lo posible por cuidar nuestro pueblo.

Gracias también a quienes han cuidado de ellos: preparando comida, bebidas frías, organizando recursos, atendiendo necesidades y haciendo que quienes estaban en primera línea pudieran recuperar fuerzas para seguir.

Gracias a nuestros vecinos y vecinas. A quienes permanecieron en Casavieja colaborando en todo lo que hacía falta y a quienes tuvieron que ser desalojados por seguridad. Su responsabilidad, su paciencia y su comportamiento ejemplar fueron fundamentales para facilitar el trabajo de los equipos de emergencia.

Gracias a Protección Civil de Casavieja por su enorme labor, su entrega y su compromiso permanente.

Gracias a las brigadas, bomberos y efectivos que han trabajado y siguen trabajando en las labores de extinción, vigilancia y control del incendio, así como a todos los operativos de emergencia desplazados desde distintos puntos de España y a los bomberos de Portugal por su profesionalidad, esfuerzo y compromiso.

Gracias a los ayuntamientos y municipios vecinos que acogieron a nuestros vecinos durante los días de evacuación. Gracias por abrir las puertas de vuestros pueblos y de vuestras instalaciones, por ofrecer alojamiento, atención y tranquilidad cuando más falta hacían, y por el cariño y la humanidad con los que tratasteis a cada una de las personas que tuvieron que abandonar sus hogares. Casavieja nunca olvidará vuestra generosidad.

Gracias también a todas las personas, empresas, asociaciones y colectivos que han colaborado con donaciones de agua, alimentos, material y todo tipo de suministros para atender tanto a los equipos desplegados como a quienes lo necesitaban.

Nos sentimos profundamente orgullosos de todos ellos. Orgullosos de ver a nuestros vecinos y vecinas trabajar codo con codo, unidos, firmes y generosos en uno de los momentos más difíciles que hemos vivido.

Casavieja ha demostrado, una vez más, que es un pueblo unido. Un pueblo que se cuida, que responde y que no se rinde.

Volveremos a ser lo que éramos.

Y lo haremos gracias a nuestra gente.